miércoles, 11 de julio de 2018

LA PRECARIEDAD LABORAL (I)

Uno de los mayores cuentos, con que nos obsequian todos los agentes sociales, y los políticos no se cansan de contarnos a bombo y platillo, es el manido tema de la precariedad laboral. Según los progres de izquierda, la culpa es de la derecha, que ataca a los currantes, y los exprime con contratos precarios y temporales.
Pero, ¿es esto verdad?¿Hay algo cierto en todo lo que nos dicen?
Para quien esté interesado, la cronología de lo que se recoge aquí, ha sido comprobada, en sesudos informes y trabajos, de las dos grandes centrales sindicales de España, CCOO y UGT. Quien escribe esto, ha sido durante muchos años delegado de personal de un centro de trabajo, por el sindicato UGT, y pertenece al mismo desde el año 1989.
Empecemos pues, con los hechos comprobados, e históricos:
- Durante el anterior régimen de Franco, se promulgaron reglamentaciones de estabilidad de empleo, fomentando la contratación fija, frente a la temporalidad. Cuando menos resulta curioso, que un estado denominado "facha", incentivase la contratación fija. Algo que supuestamente, es prerrogativa de la izquierda.

Llegada nuestra Democracia, los hechos son los siguientes:
- 1976: Se promulga la Ley de Relaciones Laborales, fijando como excepcionales los contratos de duración determinada y restringía el despido libre. Su art. 35, fue suspendido en octubre de dicho año. Establece una protección al empleo fijo, frente al discontinuo. Hasta ahí nada anormal, si se tiene en cuenta que es un desarrollo de lo establecido anteriormente.
- 1977: Un nuevo Decreto Ley de Relaciones Laborales, introduce la figura de la causa objetiva de despido, por inadaptación del trabajador a las nuevas tecnologías, y necesidades de la empresa. Quien no fuese capaz de usar un ordenador MAC, o una retro-excavadora, se podía ver en la calle.
En octubre, con los Pactos de la Moncloa, suscritos por UCD, PSOE y AP, se acuerda la moderación salarial, la contratación temporal de trabajadores en situación de paro, el fomento del primer empleo juvenil, con una duración de hasta dos años de contrato, y beneficios a la empresa en las cuotas de la Seguridad Social. Un plan ambicioso, pero que en la práctica, supuso que la mayor masa de contratos, fuese precisamente la que se beneficiaba de la reducción de cuotas: empleo juvenil y trabajo temporal. Un pequeño paso para el currante, y un gran paso para la ...precariedad laboral.
- 1980: En enero, se produce el Acuerdo Marco Interconfederal entre UGT y CEOE, nuevamente para abogar por la moderación salarial, descuelgue del acuerdo de las empresas con pérdidas, y regulación sobre productividad y absentismo laboral. En definitiva, una puerta abierta, a que las empresas sigan pagando lo mismo y presionen al currante para que no deje de trabajar aunque esté con 40º de fiebre. La representación sindical siempre al quite, para ayudar a la empresa frente al obrero, y evitar... la precariedad laboral.....
Se promulga el Estatuto de los Trabajadores, con acuerdo de UCD y PSOE, y visado por UGT y CEOE, cuyas grandes mejoras son: Reducción de las indemnizaciones por despido improcedente de las 48 mensualidades a 42; equiparación de las vías de contratación indefinida a la temporal, insertando la de fomento del empleo, entre estas. Así que, gracias a tan grandes esfuerzos de los agentes sociales, se consiguió que las empresas no hiciesen contratos indefinidos y se hinchasen a contratar gente, en las otras formas de contrato temporal. Parafraseando una conocida obra del Siglo de Oro: "el mejor empresario.... el Gobierno".
- 1981: Se produce el Acuerdo Nacional de Empleo, suscrito por UCD, sindicatos y CEOE. Establece una banda salarial revisable por semestres entre el 9 y el 11% (para los funcionarios del 9%) Su resultado fue, no crear los 350.000 puestos de trabajo propuestos, y reducir en 2 puntos la masa salarial. Sus otros puntos buenos, eran: la ampliación de la cobertura de desempleo, la restricción del pluriempleo, un aumento de las bases de las pensiones del 10%, y la introducción de la figura del contrato de relevo. Por su éxito, debió haberse llamado Acuerdo Nacional del Desempleo, porque creó más contratos temporales, con menos sueldos, y fue un fracaso en la creación de empleo.
- 1984: Estamos en el apogeo de la mayoría absoluta de Felipe González. Para celebrarlo, se realiza la Primera Reforma del Estatuto de los Trabajadores, cuyas líneas principales son: Establecer el trabajo temporal como eje principal de la política de empleo, bajada de salarios, abaratamiento del despido, y como concesión al currelante, reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales.  
A estas alturas, los progres se deben estar santiguando ante el libro del Capital, pero es lo que hay, compañeros obreros; el invento de la "precariedad laboral", entró de la mano de la mayoría absoluta del PSOE. Para que la revolución laboral fuese total, se promulgó la Ley de Reconversión Industrial, y una carrera loca por las privatizaciones de las empresas públicas. ¿Resultado? Un nutrido grupo de currantes españolitos, se quedaron sin trabajo, engrosando la lista del paro.
En octubre, como la cosa va más chunga, que encontrar hierba verde en el Polo Norte, van y crean el Acuerdo Económico Social, suscrito por PSOE, CEOE, CEPYME y UGT: Nueva reducción de salarios, posibilidad de despido colectivo en pequeñas empresas de hasta 25 trabajadores, y rebaja de las pensiones y cuotas a la Seguridad Social.
El gobierno permitió, que el trabajo temporal superase al indefinido, sin necesidad de que concurriese alguna circunstancia especial. Se amplía el catálogo de modelos de contratos a catorce, apareciendo por primera vez, el "contrato basura". Alargó la duración de los contratos de prácticas y de formación, pasando de uno a tres años, y extendió el uso del contrato a tiempo parcial y de relevo, a un periodo variable, entre seis meses y tres años.
El logrado acuerdo, también contenía una indemnización fija por despido, para estos contratos temporales, de 12 días por año trabajado. ¡Una bicoca.....para el empresario! La presidencia de la CEOE se la debieron dar a Felipe González, porque ese año, les permitió que contrataran en precario a mansalva, sin costes.
Y como guinda del pastel, se elevaba el tiempo mínimo de cotización a la Seguridad Social, para tener derecho a pensión, de diez a los quince años.
A estas altura, los del carnet rojo están haciéndose el "seppuku" con él. Algo arduo, si tenemos en cuenta que el carnet de UGT de la época era de cartulina fina, y se doblaba con mirarlo. Sus poseedores tenían que plastificarlo para evitar que se arrugase.
-1988: El nivel de la contratación temporal alcanza el 25% de los trabajadores asalariados. Uno de cada cuatro, es trabajador temporal. Récord obtenido en el periodo de cuatro años, entre dos legislaturas consecutivas del PSOE. La tasa de paro supera ya el 20%, los salarios bajaron un 3,3%, volviendo al nivel que tenían en 1966, en la época del antiguo régimen. Para dar alegria, el 80% de las pensiones estaban por debajo del salario mínimo, y la cobertura de desempleo era un 50% inferior, cuando un año antes, en 1987, era sólo del 26,1%.
Menos trabajo, ganando menos, con menos pensión y menos subsidio de desempleo. ¡Que viva el Estado del Bienestar....del gobierno, sindicatos y empresarios!
No contentos con eso, realizan la Segunda Reforma Laboral (Plan de Empleo Juvenil), con ella, se pretendía que se emplearan a los jóvenes, en mayor cantidad de contratos temporales. ¿Y con los parados mayores? ¿Y los de larga duración? Como ya empezaban a acordarse de la familia de los dirigentes sindicalistas, estos con un criterio de oportunidad, no exento de preocupación, llevaron al país a la huelga general del 14 D, cuyo éxito fue conseguir que esta reforma se quedara en el cajón...de los desastres.
- 1992: Para commemorar los eventos de ese año, Expo y Juegos Olímpicos, el PSOE nos obsequió con la Tercera Reforma Laboral, en forma del Decreto Ley 1/92: Se recortan las prestaciones de desempleo de seis mese por año trabajado, a cuatro meses por año. Se aumenta la temporalidad de los contratos. ´Los contratos de fomento de empleo pasan de seis meses a un año. Los contratos de duración determinada, de obra y servicio, y los eventuales, aumentan exponencialmente, permitiéndose la contratación temporal sucesiva (más de un contrato seguido). Los contratos temporales, que antiguamente eran de seis meses, con límite de contratos de este tipo, a dos años, desaparecen por los de duración determinada y eventuales.
Gracias a tamaña bondad, y gran interés en el beneficio del currante, el que escribe esto, tuvo el dudoso honor de encontrarse con un número de tres contratos de seis meses (modelo antiguo), y tener que empezar a hacer contratos de tipo eventual, para que la empresa no se viese obligada a hacerme fijo. Con esos contratos tuve que permanecer once años y medio más, hasta que me hicieron el contrato indefinido. Un total de 76 contratos temporales a las espaldas (y los guardo todos) avalan este periplo, que es de agradecer al gobierno socialista.
En el próximo artículo continuaremos la peripecias de los trabajadores de España.

domingo, 17 de junio de 2018

CATALUÑA EN LA HISTORIA (III)

Habíamos dejado a D Jaime el Conquistador, dueño y señor de sus posesiones, sin trabas tras el tratado de Corbeil. A nuestro buen rey, le crecían los enanos, en forma de nobles levantiscos, tanto aragoneses como catalanes, teniendo que sofocar una revuelta de la nobleza catalana en 1259. Este primer levantamiento, tenía por objetivo disputarle los derechos, y el predominio de la autoridad real, tomando partido por un hijo natural suyo, Fernando Sánchez de Castro. Ya tenemos liada una primera guerra civil en tierras catalanas, que se saldó cuando el hermanastro de Nacho, el infante Pedro, apioló a su pariente natural y descabezó la rebelión.
¿Les suena de algo? Pues sí. A los habitantes de los condados, parece que les gustan las rebeliones desde muy antiguo. ¿Seria esa la causa de que el rey francés sonriera tanto cuando le cedió el terrenito para siempre?
Ese mismo año, los mudejares valencianos decidieron echarle un pulso al rey, aprovechando que ya rondaba la edad de jubilación, propinándole un disgusto cuando lo derrotaron en Llutxent (1276) Este cabreo se lo llevó a la tumba, quedando sus herederos contentos, y él en paz.
La corona de Aragón se repartió entre Pedro, que obtuvo la corona de Aragón, de Valencia y el condado de Barcelona, reinando como Pedro III; y Jaime, que quedó rey de Mallorca, conde del Rosellón y Cerdaña, y señor de Montpellier.
Alguno dirá que esto no es cierto, que el reino de Aragón se lo dio a su hijo Alfonso. Esto es correcto, pero el infante D. Alfonso, duró lo mismo que una hogaza de pan en la casa de Carpanta, y tuvo la ocurrencia de morirse; no se sabe si la espichó virgen, o sin darle tiempo a dedicarse a los menesteres progenitores. Si se conoce que dejó al pobre Pedro, triste por la muerte del hermano y contentísimo de poseer la corona.
Pedro terminó con la revuelta valenciana que tanto disgustó a su padre en 1277, tras rendir el castillo de Montesa. Poco le duró la tranquilidad a la corona, pues la nobleza catalana encabezada por el conde Roger Bernat de Foix, repitió sublevación. Tras sitiar a los levantiscos nobles en Balaguer, en 1280, los reeducó debidamente, manteniendolos presos durante un año, y haciéndoles el peor daño que se le puede hacer al estereotipo del catalán, ¡tocándoles el canut, mediante fuertes multas!
Pedro III, ha pasado a la historia con el apodo de El Grande, y debió surtir efecto, pues los nobles no volvieron a tocarle las reales narices al monarca. En cuanto a la cuestión de preeminencia con respecto a su hermano Jaime II de Mallorca, tras una larga conversación en Perpiñan, consiguió de él, que le rindiese vasallaje, a cambio de reconocer el derecho por herencia de este, a la corona mallorquina. 
Tras intensos ejercicios de diplomacia de la época, con franceses, moros y castellanos, dejando que su flota recorriera Túnez, dando caña a los bereberes, Pedro III, recibió con mucha alegría el ofrecimiento de los sicilianos de la corona, máxime cuando estos habían desalojado a coste cero para el aragonés, a los franceses de Carlos de Anjou, por el procedimiento express de eliminación directa, en lo que se ha denominado Vísperas Sicilianas.
El Papa del momento, que era partidario de los retoños de Asterix, creyó buena idea excomulgar a Pedro, por haberle desobedecido apropiándose de Sicilia. La guerra entre franceses y aragoneses fue revestida con tintes de Cruzada, por el Papa Martin IV, quien había desposeído a Pedro del derecho a la corona de Aragón.
El monarca tuvo que aguantar una rebelión de la nobleza aragonesa y catalana, que le pusieron las cosas muy difíciles. Los nobles aragoneses mosqueados porque el rey tiraba más para los asuntos catalanes que para los de la corona, y los catalanes que querían sacar tajada de la situación si apoyaban a Pedro...
Con esta situación, y la guerra con Francia en ciernes, el rey les reconoció el Fuero a la la nobleza de Aragón, que luego no quería cumplir, apoyándose en los valencianos, a quienes les dió también un fuero; y... en los catalanes, a quienes les dio privilegios en un estatuto que les benefició y les transmitió un sentimiento erróneo.
Gracias al almirante Roger de Lauria, la flota aragonesa derrotó a la francesa en aguas de Sicilia, dándole a Carlos de Anjou un disgusto de muerte, al saber que su retoño había sido hecho prisionero.
La crisis terminó cuando el rey recibió el apoyo de Castilla e Inglaterra, contra Francia; y porque la flota aragonesa le hizo la pascua a los galos, haciendoles levantar el sitio de Gerona.
Por su parte, Cataluña volvió a tener otro levantamiento, y ya son dos durante el reinado de D. Perico. Esta vez, fueron los humildes quienes se rebelaron, según los catalanistas, como un movimiento de justicia social, que es la manera más simple de justificar una rebelión, contra la autoridad imperante en la época.
Murió Pedro fastidiado con tanta rebelión, y tuvo que soportar que sus súbditos le obligaran a disminuir su autoridad real, mediante la promulgación de fueros y cédulas, que minaban su poder.
Como se puede observar, en todo lo que llevamos contando, ya van tres grandes rebeliones de los catalanes, ¡en menos de 100 años!

CATALUÑA EN LA HISTORIA (II)

En el primer artículo nos quedamos con la reina D. Petronila de Aragón, casada con el conde D. Ramón Berenguer. De su unión, nació un heredero que llegado el momento ascendió al trono de Aragón. Su nombre Jaime I, que llevaría por apodo El Conquistador.
Nótese que hemos hablado del trono de Aragón, pues D. Jaime era Rey de Aragón y ostentaba por derecho paterno, el de Conde de Barcelona.
Así pues, el buen rey era, por avatares de la herencia, vasallo del rey francés. Deuda adquirida por derecho sucesorio y medieval, desde los tiempos de Carlomagno. Entre las posesiones originarias del reino de Aragón, se encontraba una franja de territorio incrustada más allá los Pirineos, en la parte de la actual Francia: el Rosellón, la Provenza, y vasallos en el mediodía francés; los cuales, tras ser debidamente cepillados y excomulgados a la altura de la nuez, en la batalla de Muret, por mor de eliminar la herejía albigense y el catarismo, y con la anuencia y bendición del Papa del momento, habían pasado a engrosar el territorio del reino.
La situación era complicadilla, pues a ojos del francés, el reino barrado poseía buena parte del territorio allende las montañas, mientras que por otro lado, como conde de Barcelona le debía obediencia al rey franco. Pónganse en la diplomacia del momento, dos reyes con intereses contrapuestos, con una relación de vasallaje del aragonés, con su supuesto señor feudal, y como en esos tiempos, los franceses habían perdido el poder militar del imperio carolingio, no podía hacer valer ese vasallaje. Además, en el tiempo que el aragonés reinaba, se había ampliado la parcela, incluyendo la infraestructura para el turismo moderno.
D. Jaime haciendo honor a su nombre, se apropió de las Islas Baleares, incorporándola a su corona como reino de Mallorca. Después, cumpliendo con una ilusión que tenía desde chavalín, se adueño del reino de Valencia. En todo ese tiempo, las barras de Aragón dominaron el Mediterráneo, sobre genoveses, franceses, pisanos y mahometanos, haciéndole fuerte competencia a los venecianos.
Visto el resultado, el rey francés siguiendo los buenos consejos de sus asesores, decidió resolver el asunto del vasallaje, tirando por la calle de enmedio, no fuera a darle la tramontana al aragonés, y tirase hacia el norte, con almogávares incluidos en la comitiva.
El 11 de mayo de 1258, se firma el Tratado de Corbeil con el rey Luis IX de Francia, por el que este, reconocía los derechos de D. Jaime sobre Rosellón,  Conflent, Cerdaña y los condados catalanes (Barcelona, Urgel, Besalú, Ampurias, Gerona y Vic). Así el de Aragón, era dueño de pleno derecho de esos territorios. A cambio, el francés, creo que con ayuda del druida galo de turno, se quedó con la zona del Mediodía, siendo el causante directo de que dos generaciones de españolitos fueran a ponerse morados, viendo el muslamen de las chicas de las pelis de arte y ensayo, en un Perpignan del otro lado de la frontera. De propina, a la reina gala le cedió los condados de Provenza y Folcalquier, las posesiones del marquesado de Provenza y los señorios de Arles, Marsella y Aviñon.
Como prenda del tratado casose la Infanta Isabel de Aragón con Felipe, el hijo de San Luis, quien debía ser un santo para soportar sin mosquearse, a que vino tan espléndido regalo que le hizo el consuegro a su media naranja.
Con este sencillo  trámite, D. Jaime ya podía escribir tranquilito sus titulos de señorio, los cuales, tal como demuestran los escritos, que hizo tan aguerrido y noble rey, eran por orden de aparición, en la firma, los siguientes:
 Rey de Aragón, de Mallorca, de Valencia, conde de Barcelona y de Urgel y señor de Montpellier.

Esta claro como el agua, nunca hubo un reino catalán. Los condados catalanes sólo fueron eso, condados. No ha habido nunca paises catalanes, el único y verdadero reino es el de Aragón. Alguno dirá que Valencia y Mallorca también lo fueron, pero ambos pertenecieron desde la conquista de D. Jaime, a la corona de Aragón.
En la tercera entrega , hablaremos de las vicisitudes posteriores, que no fueron pocas.

viernes, 15 de junio de 2018

MOCION DE CENSURA.

A primero de junio se produjo la tercera moción de censura, que ha presenciado nuestro sistema democrático desde 1978. En esta ocasión, ha salido adelante por la coalición de grupos dispares y de intereses contrapuestos, cuyo único fin era arrebatarle al partido gobernante el poder ejecutivo.

 Nuestros políticos "de guardia", afirman que es totalmente lícita y constitucional. Lo que no le cuentan al ciudadano, es que este mecanismo de la Constitución está articulado, para reprobar la actuación del gobierno. De ello, se debería desprender, que la censura sólo se realizará respecto a las actuaciones, planes y actividades del gobierno existente en ese momento.

En el caso que nos ocupa, no se ha declarado falta de confianza en el gobierno, sino en el partido al que pertenece ese gobierno.

De esta forma, el pretendido castigo de los Representantes de la Cámara, se ha dirigido contra un partido político, y lo que es peor, en nombre de los electores, pasando por encima de los votantes, que hicieron de ese partido el más votado en dos comicios sucesivos.

Curiosamente, una moción de censura debe presentar un candidato que asegure la estabilidad del gobierno, para eliminar traumas y tensiones económico - sociales. El candidato censor, ha salido victorioso con una amalgama de partidos de ideología múltiple y contraria a los intereses del nuevo partido gobernante. La izquierda radical de la nueva casta podemita, unida a los nacionalismos vascos, tanto moderados (PNV) como herederos del extremismo terrorista (EH Bildu), y a la nueva ideología nacionalsocialista catalana (ERC y PDCat) suponen unos peajes políticos que desestabilizarán el famoso "gobierno del cambio".

Indudablemente, el candidato ganador de tal esperpento político, no ha salido de unas urnas. No goza del apoyo de los votantes, sino arrogándose la voz de los ciudadanos. Personalidades y partidos, han pedido que se celebren elecciones con urgencia, y que sea el pueblo quien exprese su decisión.

Conociendo la trayectoria del partido del que proviene, me temo que pretenderá agotar una legislatura, que murió el mismo día, que salió adelante una moción de censura sin cimientos democráticos básicos.

La vicepresidenta del nuevo gobierno dice "que traerán más y mejor democracia". La frase vacía en contenido y falta de sentido, no puede dejar de confirmar la postura del nuevo Ejecutivo. La democracia por definición, es el gobierno del pueblo y el derecho de ese pueblo a elegir a sus representantes y controlarlos.

Que nadie les engañe, la democracia es esto, por lo que no puede existir mejor democracia, y tampoco puede haber más. Claro que, quien sabe, a lo mejor según esta señora, que no haya elecciones generales y los votantes no puedan ejercer su derecho, es el sentido en que entienden el poder del pueblo. De aquí a la aparición en letras de molde de las palabras SPQR de la Roma antigua, sólo hay un paso. Que los diputados se revistan de la toga de la representación popular, sólo es válida mientras el pueblo no les quite la vestidura talar.

¡Recuerda que la gloria es efímera, y el pueblo manda!


jueves, 1 de febrero de 2018

LA MEMORIA HISTORICA FALTA DE VITAMINAS Y FOSFORO.

Cuarenta años despues de la Constitución Española, vienen los partidos de izquierda a escarbar en los errores del pasado, con una pretensión de Memoria Historica, que quiere introducir una visión sesgada y tendenciosa de lo que pasó realmente en los años de la Guerra Civil.
En conjunto, esta supuesta memoria es desmemoriada, flaca en recordar los desmanes cometidos por el Frente Popular, y muy vigorosa para imprecar y airear, los cometidos por el anterior régimen.
Pretenden crear una Comisión de la Verdad, con potestad sancionadora sobre medios de comunicación, personas y funcionarios, que no actúen según los dictados de dicha comisión. Cabe preguntarse, de que verdad quieren que se hable, pues no creo equivocarme, si afirmo que la tan cacareada "verdad" , es sólo su torcido punto de vista, donde las víctimas del franquismo tienen los derechos y las victimas del Frente Popular no los pueden tener.
En una democracia como la española, nadie en su sano juicio, puede pensar que esa ley sea justa, equitativa o constitucional. La famosa comisión choca frontalmente con la Constitución, al coartar los derechos y libertades. Su espíritu es totalitario, promueve la desigualdad entre los españoles, y lo que es peor, pulveriza la Transición.
Sus ideólogos no pueden tener intenciones más malvadas, pues pretenden cargarse las bases de nuestra democracia, que se sentaron sobre el perdón. No olvidemos, el perdón era de doble dirección, para unos y otros, porque desmanes y crímenes los cometieron tanto el Frente Popular como el franquismo. No vale decir que unos cometieron crímenes de lesa humanidad, mientras ven con buenos ojos, las sacas diarias que hacían los milicianos en todas partes de España. Y no me lo ha contado ninguna persona próxima al franquismo, no nos equivoquemos. Quien me lo contó fue mi abuela que vivió en Madrid en la época de la guerra. También dejó testimonio de ello mi abuelo, fusilado en 1941, por ser sindicalista de UGT, y que reprobaba y se horrorizaba con lo que hacían los milicianos del Frente Popular.
No. La Memoria está bien presente en muchos de nosotros, que no vivimos las mentiras que nos quieren contar, en aras de una Memoria que es todo, menos histórica, que es partidista, revanchista y quiere llevarnos otra vez a la separación de los ciudadanos de esta Nación, en buenos según unos y malos según los mismos, sin posibilidad de crítica o desacuerdo, al amenazarnos con un tribunal sancionador.
Desde aquí digo NO al nuevo tribunal inquisidor de la Verdad, que no es imparcial, ni vela por la Historia. Para que fuese imparcial y justo, debería condenar a todos los que cometieron desmanes y crímenes, quitar todos los símbolos que los recordasen, y denigrar por igual a quien mató a Lorca y a Pedro Muñoz Seca.
O bien, pasar página, mantener a unos y a otros, como figuras de la Historia en que se han convertido, con sus luces y sombras, perdonando aunque no olvidando. Esa era la grandeza del perdón de la Transición. Lo otro es volver a tiempos pasados y no haber aprendido nada, volver al fraccionamiento de la sociedad, separandonos por ideas y heridas pasadas.
Decía mi abuela que la culpa de la Guerra la tuvieron unos y otros, pero sobre todo el PSOE, porque no fue capaz de mantenerse firme frente a las  presiones de comunistas y anarquistas, y permitió todos los desmanes y tropelías, que dieron lugar a la rebelión y a la Guerra Civil. 
Esta claro, que la idea de la izquierda de la Memoria Histórica está desmemoriada y habría que echarle vitaminas, en forma de igualar las recriminaciones a ambos bandos. Y lo que es meridianamente cierto, es que la Comisión de la Verdad es un nuevo tribunal inquisidor, a cuya cabeza se pondrá un nuevo Torquemada, no sabemos si con coleta,barba, chancla o corbata, que busca callar a los disidentes mediante la amenaza de represiónes varias, totalmente antidemocráticas.
El lector juzgue si está de acuerdo o no, con esas aviesas intenciones. Yo desde luego , pienso ejercer mi derecho constitucional a denunciar la existencia de esa comisión al TC, por vulnerar mis derechos fundamentales, ganados cuando voté hace 40 años.