A primero de junio se produjo la tercera moción de censura, que ha presenciado nuestro sistema democrático desde 1978. En esta ocasión, ha salido adelante por la coalición de grupos dispares y de intereses contrapuestos, cuyo único fin era arrebatarle al partido gobernante el poder ejecutivo.
Nuestros políticos "de guardia", afirman que es totalmente lícita y constitucional. Lo que no le cuentan al ciudadano, es que este mecanismo de la Constitución está articulado, para reprobar la actuación del gobierno. De ello, se debería desprender, que la censura sólo se realizará respecto a las actuaciones, planes y actividades del gobierno existente en ese momento.
En el caso que nos ocupa, no se ha declarado falta de confianza en el gobierno, sino en el partido al que pertenece ese gobierno.
De esta forma, el pretendido castigo de los Representantes de la Cámara, se ha dirigido contra un partido político, y lo que es peor, en nombre de los electores, pasando por encima de los votantes, que hicieron de ese partido el más votado en dos comicios sucesivos.
Curiosamente, una moción de censura debe presentar un candidato que asegure la estabilidad del gobierno, para eliminar traumas y tensiones económico - sociales. El candidato censor, ha salido victorioso con una amalgama de partidos de ideología múltiple y contraria a los intereses del nuevo partido gobernante. La izquierda radical de la nueva casta podemita, unida a los nacionalismos vascos, tanto moderados (PNV) como herederos del extremismo terrorista (EH Bildu), y a la nueva ideología nacionalsocialista catalana (ERC y PDCat) suponen unos peajes políticos que desestabilizarán el famoso "gobierno del cambio".
Indudablemente, el candidato ganador de tal esperpento político, no ha salido de unas urnas. No goza del apoyo de los votantes, sino arrogándose la voz de los ciudadanos. Personalidades y partidos, han pedido que se celebren elecciones con urgencia, y que sea el pueblo quien exprese su decisión.
Conociendo la trayectoria del partido del que proviene, me temo que pretenderá agotar una legislatura, que murió el mismo día, que salió adelante una moción de censura sin cimientos democráticos básicos.
La vicepresidenta del nuevo gobierno dice "que traerán más y mejor democracia". La frase vacía en contenido y falta de sentido, no puede dejar de confirmar la postura del nuevo Ejecutivo. La democracia por definición, es el gobierno del pueblo y el derecho de ese pueblo a elegir a sus representantes y controlarlos.
Que nadie les engañe, la democracia es esto, por lo que no puede existir mejor democracia, y tampoco puede haber más. Claro que, quien sabe, a lo mejor según esta señora, que no haya elecciones generales y los votantes no puedan ejercer su derecho, es el sentido en que entienden el poder del pueblo. De aquí a la aparición en letras de molde de las palabras SPQR de la Roma antigua, sólo hay un paso. Que los diputados se revistan de la toga de la representación popular, sólo es válida mientras el pueblo no les quite la vestidura talar.
¡Recuerda que la gloria es efímera, y el pueblo manda!