miércoles, 11 de octubre de 2017

EL DOCUMENTO DELICTIVO: DUI DE PUIGDEMONT (I)

Debido a la situación esperpentica a que nos ha llevado este delincuente, es conveniente resaltar que lo que hizo ayer este individuo en connivencia con otros sujetos formando banda organizada de delincuentes fue una declaración unilateral de independencia.
No vale decir que se declara y se suspende pues no se ha efectuado tal suspensión, y si se ha cometido delito al declararla.
El contenido de la misma no tiene desperdicio y traducido es el que sigue:
"Declaración de Representantes de Cataluña
Al pueblo de Cataluña y a todos los pueblos del mundo.
La justicia y los derechos humanos individuales y colectivos intrínsecos, fundamentos irrenunciables que dan sentido a la legitimidad históricay la tradición jurídica e institucional de Cataluña, son la base de la constitución de la República catalana.
La nación catalana, su lengua y su cultura tienen mil años de historia. Durante siglos,Cataluña se ha dotado y ha dispuesto de instituciones propias que han ejercido el autogobierno con plenitud, y la Generalitat como la máxima expresión de los derechos históricos de Cataluña. El parlamentarismo ha sido, durante los periodos de libertad, la columna sobre la que se han sustentado dichas instituciones, canalizadas a través de las Cortes Catalanas y ha cristalizado en las Constituciones de Cataluña.
Cataluña restaura hoy su plena soberanía, perdida y largamente anhelada, despues de décadas de intentar, honestamente y lealmente, la convivencia institucional con los pueblos de la península ibérica.
Desde la aprobación de la Constitución española de 1978,la política catalana ha tenido un papel clave con una actitud ejemplar, leal, democrática hacia España, y con un profundo sentido del Estado.
El estado español ha respondido a esta lealtad con la denegación del reconocimiento de Cataluña como nación, y ha concedido una autonomíalimitada, más administrativa que política y en proceso de recentralización; un tratamiento económico profundamente injusto y una discriminación lingüística y cultural. 
El Estatuto de Autonomía, aprobado por el Parlamento y el Congreso, y refrendado por la ciudadanía catalana, debería ser el nuevo marco estable y duradero de relación bilateral entre Cataluña y España. Pero va a ser un acuerdo político truncado por la sentencia del Tribunal Constitucional y que producen nuevas reclamaciones ciudadanas.
Recogidas las demandas de una gran mayoría de ciudadanos de Cataluña, el Parlamento, el Govern y la sociedad civil han demandado repetidamente acordar la celebración de un referendum de autodeterminación.
Debido a la constatación de que las instituciones del Estado han rehusado toda negociación, han violado el principio de democracia y autonomía, y han ignorado los mecanismos legales disponibles en la Constitución, la Generalitat de Cataluña ha convocado un referendum para ejercer  el derecho a la autodeterminación reconocida en el derecho internacional.
La organización y celebración del referendum ha significado la suspensión del autogobierno de Cataluña y la aplicación de hecho del estado de excepción.
La brutal operación policial de cara y estilo militar orquestada por el estado español contra ciudadanos catalanes ha vulnerado, en muchas y repetidas ocasiones, sus libertades civiles, políticas y los principios de los Derechos Humanos y ha infringido los acuerdos internacionales firmados y ratificados por el Estado español.
Miles de personas, entre las cuales ha habido centenares de cargos electos, institucionales y profesionales vinculados al sector de la comunicación, la administración y la sociedad civil, han sido investigados, detenidos, querellados, interrogados y amenazados con duras penas de prisión.
Las instituciones españolas, que deberían mantenerse neutrales, proteger los derechos fundamentales y arbitrar en el conflicto político, se han mostrado parte e instrumento de estos ataques y han dejado indefensa a la ciudadanía de Cataluña.
Utilizaron la violencia y la represión por intentar impedir la celebración de un proceso democrático y pacífico, los ciudadanos de Cataluña han votado mayoritariamente a favor de la constitución de la República catalana.
La constitución de la república catalana se basa en la necesidad de proteger la libertad, la seguridad y la convivencia de todos los ciudadanos de Cataluña, y de avanzar como cabeza de un estado de derecho, y una democracia de más calidad, respondiendo a la obstaculización por parte del estado español de hacer efectivo el derecho a la autodeterminación de los pueblos.
El pueblo de Cataluña ama el derecho, el respeto a la ley es y será una de las piedras angulares de la República. El estado catalán acatará y hará cumplir legalmente todas las disposiciones que conformen esta declaración y garantizen la seguridad jurídica y el mantenimiento de los acuerdos suscritos formará parte de la esperada fundación de la República catalana.
La constitución de la República es una instancia más al diálogo. Fieles al honor y la tradición catalana del pacto, mantenemos nuestro compromiso con el acuerdo de una forma de resolución de los conflictos políticos.Ahora, reafirmamos nuestra fraternidad y solidaridad con el resto de los pueblos del mundo y en especial, con aquellos con quienes compartimos nuestra lengua y cultura y la región euromediterránea en defensa de las libertades individuales y colectivas.
La República catalana es una oportunidad para corregir los actuales deficits democráticos y sociales, hacer una sociedad más próspera, más justa, más segura, más sostenible y más solidaria.
En virtud de todo lo que acabamos de exponer, nosotros, representantes democráticos del pueblo de Cataluña, en el ejercicio del derecho de autodeterminación, y de acuerdo con el mandato recibido de la ciudadanía de Cataluña,
CONSTITUIMOS la República catalana, como un estado independiente y soberano, de derecho, democrático y social.
DISPONEMOS la entrada en vigorde la Ley de transitoriedad jurídica y fundacional de la República.
INICIAMOS el proceso constituyente, democrático, de base ciudadana, transversal, participativo y vinculante.
AFIRMAMOS la voluntad de abrir negociaciones con el estado español, sin condiciones previas, dirigidas a establecer un régimen de colaboración en beneficio de las dos partes. Las negociaciones habrán de ser, necesariamente, en pie de igualdad.
PONEMOS EN CONOCIMIENTO de la comunidad internacional y las autoridades de la Unión Europea, la constitución de la República catalana y la propuesta de negociaciones con el estado español.
INSTAMOS  a la comunidad internacional y a las autoridades de la Unión Europea a intervenir para impedir la violación de derechos civiles y políticos en curso, y hacer un seguimiento del proceso negociador con el Estado español y hacernos testimonio.
MANIFESTAMOS la voluntad de la construcción de un proyecto europeo que refuerce los derechossociales y democráticos de la ciudadanía, así como el compromiso de continuar aplicando , sin solución de continuidad y de manera unilateral, las normas del ordenamiento jurídico de la Unión Europea, las del ordenamiento del estado español y de la autonomía catalana que se trasladan a esta normativa.
AFIRMAMOS que Cataluña tiene la voluntad inequívoca de integrarse tan pronto como sea posible en la comunidad internacional. El nuevo Estado se compromete a respetar las obligaciones internacionales que se apliquen actualmente en su territorio y a continuar siendo parte de los tratados de los cuales es parte el Reino de España.
APELAMOS a los Estados y organizaciones internacionales a reconocer la República catalana como Estado independiente y soberano.
INSTAMOS al Gobierno de la Generalitat a adoptar las medidas necesarias para hacer posible la plena efectividad de esta Declaración de independencia.y de las disposiciones de la Ley de transitoriedad jurídica y fundacional de la república.
HACEMOS una llamada a todos y cada uno de los ciudadanos de la República catalana a hacernos dignos de la libertad que nos hemos dado, y a construir un Estado cuya influencia y conducta produzcan inspiración colectiva.
Los legitimos representantes del pueblo de Cataluña.
Barcelona , 10 de octubre de 2017."

Como deía no tiene desperdicio, por su falsedad, deslealtad y cinismo, propios de una banda criminal organizada. En el próximo capítulo la iremos desglosando haciendo hincapie en donde se encuentra la falacia y la ruindad. 






martes, 3 de octubre de 2017

LA JUSTICIA CIEGA.

El 1 de octubre, hemos asistido con verdadero horror a una situación de golpe de Estado en Cataluña, promovido por una panda de delincuentes que han llevado a la sociedad a la división y que se han rebelado contra el orden Constitucional.
Mientras, la Justicia dando muestras de concordancia con su simbología, permanece ciega ante la flagrante comisión de delitos. Delitos continuados, como llamar a la rebelión de los nacionalistas, la agresión y acoso a los agentes del orden público que intentan cumplir con su deber, con honor, profesionalidad, valor y muchas dosis de paciencia, hasta que grupos de exaltados nacionalistas les han obligado a responder con la fuerza.
Aún así, la Justicia sigue sorda, ciega e inactiva. Ausente del cumplimiento de sus obligaciones y con una falta de diligencia absoluta. ¿Como hemos llegado a esta situación?
La respuesta podría ser que la justicia es lenta pero inexorable, aunque me temo que la verdad es mucho más oscura, porque lo cierto es que en esta Nación, el tercer poder del Estado está completamente politizado y sobre todo, se inclina hacia la izquierda peligrosamente.
Si se toma la libertad, mientras la tengamos, de rebuscar un poquito en Internet, verá que el escaparate está trufado de "Jueces Progresistas", "Abogados por la Democracia", y otras siglas varias en las que puede incluir Ud. las palabras "europeos", "progresistas", "liberales", etc.
De todas estas organizaciones, asociaciones y agrupaciones, no hay ninguna que sea del arco político de la derecha o del centro, más bien, la mayoría de ellos están cercanos, por no decir inmersos en el PSOE.
Así que de los pilares de la Justicia, que deben ser observados escrupulosamente, el de la "Imparcialidad" se tambalea peligrosamente, ya que las causas que atañan a conflictos con las ideologías o con las líneas trazadas por los partidos políticos, se ven ralentizadas, e incluso, se llega a la desestimación de las mismas.
Lo dicho: La Justicia es ciega, sorda, muda e invalida.
Es necesario eliminar de este órgano la ideología política. Si a las Fuerzas Armadas se les exige imparcialidad y se les hace firmar un documento en el que declaren su neutralidad política, ¿porque no se hace así con este poder del Estado?

DIALOGO DE BESUGOS.

Hemos llegado al esperpento en la política española, tras los hechos ocurridos con el intento de golpe de estado del gobierno catalán, verdadera rebelión inspirada por un grupo de delincuentes organizados sistemáticamente para derribar la convivencia de los españoles. Hemos convertido la política de la Nación en una porqueriza.
Unos partidos políticos que no se ocupan del bienestar de los españoles, que son incapaces de defender la Constitución, aquella que se han comprometido a cumplir. Un partido de izquierda que se considera constitucionalista, como el PSOE, que debería ser más contundente en su respuesta al ataque a la legalidad, no hace más que nadar y pretender guardar la ropa, aunque eso no engaña ya a nadie y le traerá las consecuencias que se deriven de su ineptitud, falta de miras y traición al Estado de Derecho.
Otro partido de izquierda radical que aglutina a corrientes diversas de izquierda, llena de delincuentes confesos y sentenciados, como es PODEMOS, con un historial a cuestas de apología del terrorismo, financiaciones procedentes de países externos para desestabilizar la Nación, cuyo único objetivo es alcanzar el poder de la forma que sea, no puede pretender ser tomado en serio por los españoles; sus manifestaciones son sesgadas, partidistas, incluso rayanas en delictivas, y por tanto, flaco favor hacen a la democracia y a los ciudadanos.
El cúmulo de partidos nacionalistas, de carácter regional van a su vez, a su aire, pretendiendo tomar posiciones que mejoren sus propias regiones, en un mercadeo chulesco y que miran con buenos ojos a la delincuencia nacionalista catalana. Ya se frotan las manos soñando con su propio acoso y derribo del Estado de Derecho, como es el caso de las manifestaciones del Lehendakari del Pais Vasco.
Entre unos y otros están evitando que el Gobierno, representante del sentir de toda la Nación, tome las medidas necesarias para eliminar este golpe de estado nacionalista de raíz, que pasa por el uso de los instrumentos del Estado para cumplir su objetivo, como es el artículo 155 de la Constitución.
El PSOE debería cambiar sus siglas, pues con sus manifestaciones queda claro que la E de español debe desaparecer, ya que no piensa como tal, ni defiende el Estado de Derecho.
Que tomen buena nota, aquellos que se creen que van a sacar rendimiento político de la situación: ¡los españoles no perdonamos traidores!

sábado, 30 de septiembre de 2017

CATALUÑA EN LA HISTORIA (I)

Este tema está de candente actualidad. Los secesionistas pretenden poseer una razón histórica para sus pretensiones, aunque la realidad es que se han inventado una historia más de ficción que de realidad, digna de un comic, pero carente de rigor y veracidad.
Con este tema comenzaremos a desmontar uno por uno los tópicos nacionalistas:
1. Cataluña nunca fue reino: La primera organización territorial de Hispania se realizó en el s. II a.C. por la administración romana, dividiendola en dos provincias Hispania Ulterior e Hispania Citerior. Nótese que fueron los romanos quienes bautizaron por primera vez el territorio peninsular como Hispania, del que derivará el nombre de España.
La Hispania Ulterior ocupaba el valle del Guadalquivir, mientras que la Citerior ocupaba todo el Levante. Su capitales fueron Córduba (Cordoba) y Tarraco (Tarragona).
Tras la ocupación de la totalidad de la Península Ibérica, fue César Augusto (27-26 a.C) quien reorganizó el territorio en tres provincias: Ulterior Baetica, Ulterior Lusitana y la Citerior. Las capitales son: Córduba, Emérita Augusta y Tarraco, respectivamente.
La Citerior se llamará después Tarraconense.
Hasta ahora, no existe ninguna organización o estructura social que pueda dar lugar a pensar en orígenes del catalanismo.
En el periodo del Imperio, se subdividen las provincias en Conventus, o provincias menores, pero en el caso de la Citerior, la que corresponde al territorio del levante sigue perteneciendo a la capital Tarraco.
El s. III trae el declive del Imperio Romano y las provincias de Hispania se convierten en cinco: Bética, Lusitania, Gallaecia, Tarraconense y Cartaginense. Ahora la Tarraconense ocupa todo el arco superior del nordeste peninsular, abarcando lo que sería después Cataluña, la mayor parte de Aragón, Navarra, Vascongadas, Asturias y parte de Castilla hasta León.
Con el grito de "que vienen los godos" llegaron unos pueblos llamados bárbaros y que fueron muy listos, pues mantuvieron las estructuras territoriales romanas. Esto fue en el s. V d.C.
De ellos los visigodos fueron aún más avispados y a pesar de ser minoría, alcanzaron el poder. Curiosamente, por aquellas fechas existía una provincia perteneciente al reino peninsular más allá de los Pirineos: Septimania, que alcanzaba hasta el saco del Golfo de León. No sabemos si ya pensaban en el auge posterior de Perpiñan, pero esta zona quedó fuera del dominio galo.
Colocaron duques (dux) al frente de las provincias o ducados, que se subdividían en condados bajo mando de condes (comes) que debían obedecer su autoridad. Los comes podían ser territorii o civitatis, según tuvieran a cargo zonas rurales o ciudades. Pero no hubo ningún comes que abarcase Cataluña.
Llegamos ya al primer viaje organizado en patera por parte de los seguidores de Mahoma. En el 711 estos amigos de lo ajeno y con una religión monoteísta que tiene poco o nada de pacífica, se dedicaron a ocupar el territorio de la Hispania visigoda, salvo un trozo de irreductibles cristianos que ocupaban la zona norte peninsular, abarcando desde Asturias hasta Vascongadas. El sistema califal no mantuvo la estructura territorial visigoda, aunque se cree que si la administrativa. Si se conoce que mantuvieron seis yunds o distritos militares, pero curiosamente ninguno en el Levante.
De Don Pelayo al reino Astur-Leonés pasaron tres siglos y tres reyes Alfonsos. Por su parte, la parte de oriente del territorio vio el nacimiento del reino de Navarra con la dinastía Iñiga (s. VIII) Este reino de Navarra daría mucho que hablar pues fue en el s. XI ,cuando Sancho III el Mayor aglutinó bajo su reino a Castilla y Aragón.
Por su parte, la parte oriental de la península quedó bajo control franco tras la batalla de Roscenvalles y el imperio carolingio creó la Marca Hispánica zona fronteriza que hacía colchón entre los invasores árabes y el imperio. Esta zona se subdividió en Condados, destacando el condado de Aragón y los condados catalanes.
En el s. X, del reino de León se independizó el condado de Castilla, bajo mando de Fernán Gómez. En este siglo los condes catalanes, se hacen autónomos respecto al rey carolingio, respetandolo en su derecho pero gobernando de hecho por sí mismos.Se mantiene la división de los condados, aunque se vislumbra una aglutinación de poder en el eje Barcelona-Gerona-Ausona, bajo el condado de Barcelona.
Nótese que hablamos de condes que deben vasallaje al rey ,como cualquier estructura medieval. Por tanto no se puede hablar de condes- reyes de Barcelona, estructura inexistente en la realidad.
En el s. XI, Castilla se convierte en reino, al igual que lo hace Aragón, mientras el condado de Barcelona se ha hecho independiente del rey carolingio.
En el 1150, Petronila hija del rey de Aragón Ramiro II el Monje se casó con el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV, pasando así el condado de Barcelona a formar parte del reino de Aragón, ahora llamado Corona de Aragón.
de esta unión la reina fue Doña Petronila, mientras que el conde Ramón Berenguer sólo pudo ostentar el título que poseía y el de Príncipe de Aragón, que llevaría hasta su fallecimiento.
Así pues, nunca hubo tal rey en el condado de Barcelona. La verdad es que los reyes de Aragón ostentaban sus títulos así: Rey de Aragón y Conde de Barcelona, por ese orden y no otro.
Jaime I el Conquistador se adueño de Baleares y Valencia, como Rey de Aragón y como tal los anexionó a su corona, no al condado de Barcelona, así que el segundo mito catalanista queda desmontado nunca hubo paises catalanes, como mucho podría decirse, paises aragoneses.
En el próximo artículo seguiremos desmontando las mentiras del independentismo catalán.