martes, 3 de enero de 2012

2 de enero de 1492.

Esta fecha se conmemora en Granada la entrega de la ciudad a los Reyes Católicos por parte de Boabdil; culmina así la reconquista iniciada en 711, unificando España bajo el reinado de Castilla y Aragón. En contra de la opinión de algunos pseudohistoriadores, la rendición de Granada fue pacífica, ya que el rey Boabdil había pactado antes su entrega, claro que eso sucedió cuando se rebeló contra su padre Muley-Hacén con ayuda de los Abencerrajes, y para complicar más las cosas el hermano de M-H, por apodo El Zagal vió la oportunidad y le destronó. Para no alargar en demasía, baste señalar que estas guerras civiles entre pretendientes al trono, duraron 11 añitos de nada, llegando Boabdil a caer prisionero de Castilla y siendo soltado por D. Fernando, para que continuase su guerra particular con la familia. Cuando papá Muley la cascó y su tío El Zagal (que para entonces, lo de zagal era sólo de nombre) harto de pelear se retiró de eremita al Tremecén, quedó boabdil dueño del corral y como lo prometido era deuda, permitió a los cristianos entrar en la fortaleza de la Alhambra.
Resultado de la jugada, defensa imposible para los que querían continuar la lucha y entrega de la ciudad a los Reyes Católicos, con la promesa de respetar a sus habitantes, y Boabdil se retiró a un señorío que le concedieron en las Alpujarras, vamos que le dieron un palacete en el campo.
Quien habla de genocídio y otras vainas, no tiene ni repajolera idea, porque fueron los moriscos y no los cristianos los que desenterraron la espada y empezaron la faena.
Y por si acaso alguien lo olvida, la celebración de este hecho es rememorar nuestra Historia, la de todos los españoles, pues significó la unificación de los cinco Reinos: Castilla, Aragón, Navarra, León y Granada, en uno sólo por obra de Isabel y Fernando. Si eres de verdad de Graná, ve siempre que puedas a celebrar este día, por respeto a nuestros ancestros y por respeto a tí, como Granaíno, como Andalúz y por encima de todo, como Español, con orgullo de lo que ello significa.