martes, 3 de octubre de 2017

LA JUSTICIA CIEGA.

El 1 de octubre, hemos asistido con verdadero horror a una situación de golpe de Estado en Cataluña, promovido por una panda de delincuentes que han llevado a la sociedad a la división y que se han rebelado contra el orden Constitucional.
Mientras, la Justicia dando muestras de concordancia con su simbología, permanece ciega ante la flagrante comisión de delitos. Delitos continuados, como llamar a la rebelión de los nacionalistas, la agresión y acoso a los agentes del orden público que intentan cumplir con su deber, con honor, profesionalidad, valor y muchas dosis de paciencia, hasta que grupos de exaltados nacionalistas les han obligado a responder con la fuerza.
Aún así, la Justicia sigue sorda, ciega e inactiva. Ausente del cumplimiento de sus obligaciones y con una falta de diligencia absoluta. ¿Como hemos llegado a esta situación?
La respuesta podría ser que la justicia es lenta pero inexorable, aunque me temo que la verdad es mucho más oscura, porque lo cierto es que en esta Nación, el tercer poder del Estado está completamente politizado y sobre todo, se inclina hacia la izquierda peligrosamente.
Si se toma la libertad, mientras la tengamos, de rebuscar un poquito en Internet, verá que el escaparate está trufado de "Jueces Progresistas", "Abogados por la Democracia", y otras siglas varias en las que puede incluir Ud. las palabras "europeos", "progresistas", "liberales", etc.
De todas estas organizaciones, asociaciones y agrupaciones, no hay ninguna que sea del arco político de la derecha o del centro, más bien, la mayoría de ellos están cercanos, por no decir inmersos en el PSOE.
Así que de los pilares de la Justicia, que deben ser observados escrupulosamente, el de la "Imparcialidad" se tambalea peligrosamente, ya que las causas que atañan a conflictos con las ideologías o con las líneas trazadas por los partidos políticos, se ven ralentizadas, e incluso, se llega a la desestimación de las mismas.
Lo dicho: La Justicia es ciega, sorda, muda e invalida.
Es necesario eliminar de este órgano la ideología política. Si a las Fuerzas Armadas se les exige imparcialidad y se les hace firmar un documento en el que declaren su neutralidad política, ¿porque no se hace así con este poder del Estado?

DIALOGO DE BESUGOS.

Hemos llegado al esperpento en la política española, tras los hechos ocurridos con el intento de golpe de estado del gobierno catalán, verdadera rebelión inspirada por un grupo de delincuentes organizados sistemáticamente para derribar la convivencia de los españoles. Hemos convertido la política de la Nación en una porqueriza.
Unos partidos políticos que no se ocupan del bienestar de los españoles, que son incapaces de defender la Constitución, aquella que se han comprometido a cumplir. Un partido de izquierda que se considera constitucionalista, como el PSOE, que debería ser más contundente en su respuesta al ataque a la legalidad, no hace más que nadar y pretender guardar la ropa, aunque eso no engaña ya a nadie y le traerá las consecuencias que se deriven de su ineptitud, falta de miras y traición al Estado de Derecho.
Otro partido de izquierda radical que aglutina a corrientes diversas de izquierda, llena de delincuentes confesos y sentenciados, como es PODEMOS, con un historial a cuestas de apología del terrorismo, financiaciones procedentes de países externos para desestabilizar la Nación, cuyo único objetivo es alcanzar el poder de la forma que sea, no puede pretender ser tomado en serio por los españoles; sus manifestaciones son sesgadas, partidistas, incluso rayanas en delictivas, y por tanto, flaco favor hacen a la democracia y a los ciudadanos.
El cúmulo de partidos nacionalistas, de carácter regional van a su vez, a su aire, pretendiendo tomar posiciones que mejoren sus propias regiones, en un mercadeo chulesco y que miran con buenos ojos a la delincuencia nacionalista catalana. Ya se frotan las manos soñando con su propio acoso y derribo del Estado de Derecho, como es el caso de las manifestaciones del Lehendakari del Pais Vasco.
Entre unos y otros están evitando que el Gobierno, representante del sentir de toda la Nación, tome las medidas necesarias para eliminar este golpe de estado nacionalista de raíz, que pasa por el uso de los instrumentos del Estado para cumplir su objetivo, como es el artículo 155 de la Constitución.
El PSOE debería cambiar sus siglas, pues con sus manifestaciones queda claro que la E de español debe desaparecer, ya que no piensa como tal, ni defiende el Estado de Derecho.
Que tomen buena nota, aquellos que se creen que van a sacar rendimiento político de la situación: ¡los españoles no perdonamos traidores!