lunes, 27 de junio de 2016

PODEMOS Y EL PARAISO DEL PROLETARIADO.

Ahora que las elecciones las ha vuelto a ganar el PP, es conveniente explicar un poco lo que el líder Pablo Iglesias quiere vender al pueblo español, como solución a todos los males de la nación.
Antes que nada comentar que el excelso líder admirador de Stalin, perteneció al Partido Comunista, separándose de él por considerar que la ideología del PC no era lo suficientemente radical. Así que el gran líder se marchó a "ayudar" en los paraísos comunistas que quedaban, aupando a ese otro gran líder que tomó el poder tras dos intentos de golpe de estado. El lector avispado y que conoce la historia, recordará que el "buen" Chaves fue coronel de los Panteras Rojas (paracaidistas de élite del Ejercito venezolano) y se sublevó contra el gobierno de Venezuela por dos veces hasta conseguir con unas cuantas capas de maquillaje populista el poder, para no abandonarlo ni después de muerto, dejando en el trono a su sucesor el infumable Maduro.
La ideología del líder de la coleta no es otra que convertir a España en otro "paraíso del proletariado", para ello se sirve de todas las técnicas estalinistas, las cuales sigue aplicando con la pretensión de convertirnos de buen o mal grado en otro "paraíso" a la fuerza.
Veamos ahora los logros de los paraísos proletarios y para ello empezaremos por la Unión Soviética, cuya revolución de 1917 llevó a una gran nación a una espiral de violencia tanto para el resto del mundo como para sus propios ciudadanos. Desde 1917 hasta el final de la URSS, la economía rusa fue destruida sistemáticamente, la libertad ciudadana desapareció, el pueblo se quedó en la miseria y todo ello, para que los miembros del Politburó y el Partido Comunista ruso se adueñase de todo y de todos. El sistema llevó a la bancarrota económica, a la cartilla de racionamiento, a la apatía de los ciudadanos que se manifestaba en los altos índices de alcoholismo y al férreo control policial establecido por la policía política, donde cualquier disidente era invitado a pasar unas vacaciones forzosas en Siberia, como muy bien supo Alexander Solzhenitsyn.
En la década de los 80, cualquier artículo de vestir en Rusia costaba un potosí (una camisa un mes de sueldo para un funcionario ruso) y poseer un coche estaba al alcance de pocos, el sueldo de un año y medio del mismo funcionario. Vivir en Rusia era compartir un piso entre cinco familias, con una habitación para cada familia y servicios comunes (baño y cocina) para todos.
Los mayores como yo, se acordarán de los patios de vecinos de la posguerra española, los corrales y otras edificaciones humildes que fueron desapareciendo a finales de la década de los 60 en España, cuando aquellos programas de Protección a la Vivienda.
Pues este "paraíso" que se vino abajo en Rusia antes del fin del siglo XX, continúa aún en las sucursales de Cuba y Venezuela, países cuyo nivel de prosperidad es nulo, y en el caso de Venezuela, cuya riqueza petrolífera está siendo dilapidada por Maduro, es todavía más sangrante, ya que el gran líder coletudo pretende presentarlo como ejemplo de prosperidad.
Alguien podría decir que China y Vietnam son paraísos del proletariado, lo cual es incierto, pues en el caso de China, el aperturismo político unido al pragmatismo comercial propio de ese país asiático, lo convierte en algo totalmente diferente y prueba de ello es que se va acercando cada vez más a la economía de mercado.
El caso vietnamita es también diferente pues le sucede otro tanto, por situación, idiosincrasia y actitud política se alejó de esa ideología, separándose de Rusia y China y cortando lazos con Camboya y Laos.
El otro país paradisíaco del proletariado es Corea del Norte y desde luego es un "paraíso" si eres su Excelso Líder, porque el resto vive pendiente del tiro en la nuca, el hambre perenne y la posibilidad de una guerra por invadir Corea del Sur, que curiosamente es mucho más próspera que su vecina, a pesar de ser un "decadente" país capitalista.
Y de Camboya y los khemeres rojos mejor dedicar un  respetuoso minuto de silencio en memoria de los 3 millones de muertos que costó el experimento proletario.

Sr. Iglesias, ¿de verdad cree que los españoles vamos a creer en su "paraiso proletario" después de ver lo ocurrido en la historia?  Hemos votado NO a sus políticas, porque su cambio nos va a traer menos libertades, menos bienestar, menos salud y menos seguridad. ¿Se acuerda que en su programa pretendía tomar el control de las FAS, de la Policía, de los Jueces y quería crear una policía bajo su propia y personal tutela? ¿Alguien recuerda a Stalin, Beria y la NKVD?
Porque me recuerda que es Ud. un clon de ellos como la oveja "Dolly"
Otro día hablaremos de porque los comunistas más radicales son de famílias ricas o muy acomodadas.

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